Miércoles, 20 de septiembre 2017

Tecnología en Maiz

El maíz amarillo duro es el princi­pal insumo para la industria avícola y porcina nacional, y su demanda excede la oferta nacional, lo que obliga a importar el 60 – 65 % del requerimiento total, con un egre­so de divisas que supera los 120 millones de dólares americanos. Sin embargo, las variedades e hí­bridos desarrollados por INIA han marcado hitos en la producción del cultivo. La variedad Marginal 28 Tropical, desarrollada por el INIA - Tarapoto en 1984, desplazó rápida­mente a la variedad tradicional de la selva incrementando el promedio de esa región en alrededor de una tonelada en promedio. Si por cada hectárea sembrada en la selva, se tienen un aumento de 800 kilos por efecto de la variedad, 100 mil hec­táreas representan una mayor pro­ducción anual de 80 mil toneladas, que a precios actuales significan alrededor de 80 millones de soles, esto es, dos veces el presupuesto anual del INIA.

En costa, el desarrollo del cultivar INIA 605 – Perú, primer hibrido simple comercial de maíz amarillo duro desarrollado en nuestro país por el INIA en el año 2004, obligó a las compañías importadoras de semilla de maíz a importar híbridos superiores para no perder su mer­cado, lo que se tradujo en un au­mento significativo de la productivi­dad promedio en costa que supera las 7,0 t/ha. En la EEA Vista Florida, se ha desarrollado una tecnología de labranza mínima y riego tecni­ficado, próximo a liberarse, que re­duce el uso de agua de riego a 4 000 m3 por hectárea, esto es, un ahorro por campaña de cuatro mi­llones de metros cúbicos de agua por cada mil hectáreas de maíz que se sembrarán con esta tecnología. También reduce al mínimo el uso de maquinaria para preparación del terreno y disminuye el uso de pesticidas, reduciendo los costos de producción en 30%, lo que sig­nificará un ahorro de 2 000 nuevos soles por cada hectárea sembrada con esta técnica.

 

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